Entrevista Biografica

288559_10150383568120498_790759712_o

Puede que los lectores  más veteranos  recuerden la miniserie Neck and Cold de la Línea Laberinto, en la que debutaba un prometedor dibujante que pronto dio su salto al mercado americano. Su etapa en Flash junto a Geoff Johns parecía consolidarlo en el duro mercado del comic book USA pero sorprendentemente supuso el inicio de una larga ausencia de seis años. Ahora que su retorno parece definitivo (dibujará nueve números de los Titanes este año), hemos creído que era un buen momento para hablar con Unzueta de sus sorprendentes idas y venidas.

Dolmen: Comenzaremos por la que es la pregunta tradicional para abrir las entrevistas. ¿Cuál fue el primer tebeo que leíste?

Angel Unzueta: El primer tebeo que leí fue El Capitán Trueno y El Jabato, tebeos que me compraba mi padre todos los domingos y me los leía, entre otras cosas porque a él le encantaban. El primer tebeo de superhéroes que recuerdo haber leído es un tebeo de Los Cuatro Fantásticos que le cambié a un compañero de clase por uno de El Jabato. Creo que yo tendría unos 7 años.

Yo nunca había visto un tebeo de superhéroes y me impactó. Recuerdo que el villano era un personaje que llevaba un tridente y la Cosa lo aplastaba contra el suelo con una roca. ¡Era muy niño y no estaba acostumbrado a aquel nivel de violencia! Al final recuperé mi Jabato número #1 (que aún conservo) pero el recuerdo de ese número es imborrable.

Dolmen: ¿Hubo algún dibujante que te influyera de un modo especial en tu infancia y juventud?

Ángel Unzueta: Sin duda, John Buscema. El Conan de Buscema era lo mejor. Aquellos números entintados por él eran mis preferidos, ya que era donde mejor se podía apreciar su estilo de dibujo. Richard Corben y Harold Foster fueron cronológicamente hablando mis siguientes influencias. Obviamente Corben coincidió con mi etapa mas adolescente y Foster con una madurez artistica más consolidada.

Dolmen: ¿Y cuando llegaste a la conclusión de que querías ser dibujante de cómics?

Ángel Unzueta: Muy tarde y por casualidad. En realidad me empujaron. Yo no tenía ningún tipo de contacto con el medio. Era un simple aficionado, un lector que conocía a los dibujantes por sus tebeos pero que no se movía en ningún tipo de entorno o foro.

Hombre, yo hacía mis propios comics desde el colegio, primero copiando directamente de los cómics que leía (Jabato y Capitán Trueno) y luego inventándome nuevas aventuras.

Nunca me presenté a ningún concurso de cómics ni hice colaboraciones en fanzines. Mi primer trabajo realmente orientado hacia el mundo del cómic fue el portafolio que preparé para Fórum (antiguo sello de Planeta de Agostini) y lo hice porque un amigo mío  insistió en que dibujara superhéroes. Yo nunca lo había hecho pero él insistió tanto que al final me puse a ello. Hice los dibujos con los clásicos Rotring de toda la vida (0,2, 0,4 y 0,8) y para mi sorpresa, cierto tiempo después de enviarlo me llamaron desde Forum diciéndome que les había gustado mucho mi trabajo.

Dolmen: De todos modos, aunque no estuvieras en el mundo del cómic, por esa época hacías ilustraciones para la editorial Lur…

Ángel Unzueta: Así es. Yo no hacía cómic pero mientras estudiaba empresariales realizaba ilustraciones para libros de mitos y leyendas del País Vasco, enciclopedias… Lo que sí que es cierto es que yo compartía estudio con Juan Luis Landa (autor de El Ciclo de Irati o El Fuerte) y Lopetegui (dibujante de humor en álbumes como Pirata y quizá más conocido por haber dibujado el Fanhun­ter de Cels Piñol), dibujantes vascos que en esa época andaban metidos en la realización de una obra, Gabai, que narraba la historia del País Vasco en cómic y que al estar editada en Euskera pocos conocen fuera de nuestras fronteras.

Landa y Lopetegui dibujaban una página al día, acabada a tinta y fueron la muestra de cómo se podía afrontar la creación de un cómic de un modo profesional. Tanto por su talento como por su profesionalidad fueron un ejemplo para mi y despertaron mi interés por ser dibujante de cómics.

Dolmen: Tu primer trabajo para Fórum son diversas ilustraciones y portadas….

Ángel Unzueta: Bueno, para ser precisos, mi primer trabajo publicado es un Portafolio Mutante. Luego vinieron las ilustraciones y la miniserie de Neck & Cold. Mi estilo dinámico y el hecho de ser el primero en usar el color infográfico en este país tal y como ahora se entiende (la primera vez que envié a Barcelona un cartucho Syquest de 44MB con una portada coloreada no sabían ni lo que era) puede ser una de las razones por las que se me ofreció participar en la línea Laberinto.

Dolmen: ¿Cómo surgió la posibilidad de hacer Neck & Cold?

Ángel Unzueta: Aunque traté con Sergi Gras durante mis primeros pasos en Fórum, creo que fue Toni Guiral quien contactó conmigo para informarme de la línea Laberinto y ofrecerme la posibilidad de presentar un proyecto con tiempo para que ellos lo considerasen. Por cierto, dos tíos fantasticos.

Yo presenté el proyecto, un plot en el que estaban los elementos fundamentales de la serie y que le gustó mucho a Toni, hasta el punto de que se ofreció para escribir él el guión. A mi me pareció genial, un lujazo poder tener a un guionista experimentado como él y acepté. Toni preparó un plot profesional llamado Neck&Cold en el que todo estaba ya estructurado pero cuando llegó el momento de escribirlo, parece ser que Antonio Martín consideró que el editor de la línea no debía ser también el guionista y Toni le pasó el proyecto a Cels Piñol.

Yo tenía muy buenas referencias de Cels, aunque no le conocía de nada. Y me sorprendió.

Entusiasta como siempre, Cels añadió muchos detalles de su cosecha a la historia y los personajes y cuando leí el guión me sorprendió muy gratamente. Me temo que fui yo quien no estuvo a la altura del guión, pues aun me faltaba mucho para ser un dibujante de cómics. Yo acababa de comenzar a realizar la Prestación Social Sustitutoria en la Cruz Roja y dibujaba las páginas en una mesa del local de la Cruz Roja, página a lápiz y tinta cada día. Con esos mimbres salió el mejor de los productos posibles, un trabajo digno aunque evidentemente mejorable.

Cuando alguna vez ojeo de nuevo el cómic, me sorprende ver que tiene aún algunos puntos frescos, que la historia aún se deja leer.

En los créditos iniciales de la obra, Cels aparecía como guionista, Toni como autor del plot y yo como dibujante, cosa que no era justa ya que yo había ideado la historia original, por lo que les pedí que cambiaran los créditos y por ello aparezco acreditado como autor de la idea original a partir del segundo número.

Posteriormente y viendo cómo iba la Línea Laberinto decidí desvincularme un poco de cualquier otra colaboración… pero bueno, creo que eso ya lo dejé bien claro en su momento…

Dolmen: Refréscanos un poco la memoria, por favor.

Ángel Unzueta: Nos pagaban una mierda. Tengo que decir que Cels no cobró un duro porque viendo lo que yo tenía que currar y lo que me pagaban, renunció a su parte (un gran gesto por su parte). Neck & Cold tuvo éxito aunque nunca sabremos cuánto. Planeta siempre sostuvo que no vendió lo suficiente como para dar royalties pero luego supe que eso no era cierto y sus ventas fueron buenas.

De hecho, Antonio Martín durante un buen tiempo intentó conseguir que hicieramos la segunda parte y eso es algo que sólo se hace si el producto es un éxito, porque a mí no me hubiera insistido nadie si no llega a ser por eso. Finalmente hablé con Antonio Martín y le propuse que dado que habíamos hecho algo digno y vendible, se mojaran ellos y pagaran otras cifras. Su respuesta textual fue: puedo darte más trabajo pero no puedo pagarte más. A lo cual yo respondí que en esas condiciones yo no necesitaba más trabajo, que tenía trabajo de sobra. Tenia muy claro que por esos derroteros ésta nunca sería una profesión digna económicamente hablando.

Dolmen: ¿Y que es lo que hiciste?

Ángel Unzueta: Yo era ilustrador y diseñador gráfico freelance y no me iba mal con aquello. Evidentemente pensaba seguir probando suerte en el mundo del cómic pero no a cualquier precio. En el momento en el que veo que la Línea Laberinto era un fraude, ya que el único que apostaba era el creador, me doy cuenta de que mi única posibilidad de ganarme la vida con esto es apostar por el mercado americano.

Comencé a enviar algunas muestras a editoriales americanas y muchas veces ni tan si quiera me respondían. A veces las rechazaban. Recuerdo una respuesta de Marvel diciendo que el estilo era genial pero que no encajaba con su línea y blablabla… total, que educadamente me decían que no había nada que hacer.

Finalmente decidí dar un giro a mi vida e irme a vivir a Nueva York. Era hacer un paréntesis en mi vida (pareja, familia, trabajo, amigos…) que implicaba un cierto riesgo pero necesitaba cambiar algo.

Dolmen: ¿Te planteaste entonces ser dibujante de cómics de modo exclusivo o no lo veías tan claro?

Ángel Unzueta: Nunca ha sido mi única opción. Nunca vi la necesidad de que lo fuese. Prefería simultanearlo con otros proyectos como la ilustración o, más tarde, la publicidad.

Dolmen: ¿Cuál fue tu objetivo a la hora de irte a vivir a Nueva York?

Ángel Unzueta: Lo primero aprender a hablar inglés correctamente. Yo me había dado cuenta de que el idioma era una barrera importante en mi relación con las editoriales americanas y en general para cualquier otra cosa que me planteara hacer. Por otra parte, suponía una experiencia vital única. Yo tenía 28 años en 1997 y si no lo hacía entonces, no lo iba a hacer nunca. Finalmente, el hecho de vivir en Nueva York suponía poder llamar a la puerta literalmente de las editoriales, es decir, trabar un contacto más directo con la industria.

Los primeros meses en Nueva York los pasé estudiando inglés, de modo que cuando visitara las editoriales de cómics pudiera comunicarme con fluidez. Vivir en Nueva York es una experiencia vital que recomiendo a todo el mundo. Es una ciudad fascinante y yo tuve la suerte de conocer su dos caras, la nocturna y la diurna.

Aunque no logré establecerme en el mercado americano tras el año que estuve en la ciudad, algunos de los contactos personales que hice en esa época fueron los que luego, a mi vuelta, me sirvieron para lograr mis primeros encargos.

Dolmen: ¿Cuáles?

Ángel Unzueta: En mis visitas a Marvel fui recibido por Bobbie Chase, quien a mi regreso a España me encargaría un número de X-Force. También tuve una entrevista con Eddie Berganza, quien a la postre sería la persona que me daría mi primer trabajo profesional en el mercado americano

Dolmen: ¿Y cuál fue ese encargo?

Ángel Unzueta: Fue un trabajo para la Línea Tangent de DC centrado en Wonder Woman. De todos modos, antes que eso llegó una historia de Judge Anderson para Fleetway

Dolmen: O sea que trabajaste antes para el mercado británico que para el americano… ¿cómo lograste el contacto con Fleetway?

Ángel Unzueta: Fue gracias a Jorge Iván Argiz, quien se portó genial conmigo (gran tipo al que aprovecho para agradecérselo desde aquí) y me proporcionó varios contactos telefónicos. Entre ellos estaba Alan Grant, que imagino que había estado invitado a las Jornadas de Avilés y con el que Jorge Iván tenía una buena relación. Le enviamos unas páginas a Alan Grant de una historia de Batman que le gustaron mucho al escritor (hasta el punto de afirmar que eran las seis mejores páginas de Batman que había tenido ocasión de ver nunca… mentía, seguro…) y Alan Grant me buscó una historia corta de la Juez Anderson para que la dibujara. Finalmente no sólo hice los lápices y la tinta, sino que hice también el color. Un trabajazo pese a que la historia era de pocas páginas…

Dolmen: ¿Cómo te enfrentaste a tu primer guión americano? ¿Te costó hacerte con el idioma?

Ángel Unzueta: No especialmente. Supongo que mi año en Nueva York debió servir para algo. Lo más chocante fue que yo creía que iba a dibujar a Wonder Woman (ése era el título del tebeo) y cuando vi el diseño del personaje, lo flipé: no se parecía en nada a lo que yo tenía en mente. Lo de la línea Tangent era un invento para presentar nuevos personajes con los nombres de personajes conocidos y yo no tenía ni idea.

Yo dibujaba con un estilo digamos tirando a manga por aquella época y no recuerdo que me costara gran cosa dibujar el número. El guión era de Peter David y no me gustó nada… pero no por cómo estaba escrito (Peter David es un gran escritor) sino porque la idea me parecía ridícula. No aportaba nada un personaje de ese tipo y, de hecho, tuvo escasa repercusión.

Dolmen: Después vendría el número de X-Force para Marvel. ¿Qué recuerdo guardas de esa historia escrita por John Francis Moore?

Ángel Unzueta: No sabía quien era el escritor. Luego supe que había empezado junto a Howard Chaykin y la verdad es que su historia estaba bien escrita. Le puse muchas ganas a este número, ya que era mi primer trabajo para Marvel y encima en una serie mutante, cuando los mutantes estaban en la cresta de la ola. Creo que hice un trabajo decente, aunque tuve la mala suerte de que en medio del número Bobbie diera a luz y no volví a saber de ella. Fue mala suerte ya que mi relación con ella era buena y estoy seguro de que de haber seguido en contacto con ella hubiera tenido más continuidad en Marvel.

Dolmen: También dibujaste medio número de Lobezno junto a Stephen Platt. Eso suena a que Platt se columpió con las fechas de entrega y tuvieron que echar mano de ti, ¿no?

Ángel Unzueta: Efectivamente: un marrón total. Me llamó un día el editor (Mark Powers al que conocí en Marvel con el que había estado hablando en Marvel gracias a Carlos Pacheco en un viaje que hice con él a NY, memorable…). El caso es que Mark me propuso hacer ocho páginas en cuatro días. Me envió un guión en el que yo no sabía quién era el otro dibujante y por lo tanto no podía adaptar mi estilo al suyo para que el cambio se notara menos. Tuve que dibujar dos páginas al día y recuerdo que cuando vi las páginas de Platt, dije:¡si esto no tiene nada que ver con mi trabajo!…aunque no sabría decirte cuál era el peor (risas)

Dolmen: Antes has nombrado a Carlos Pacheco, un buen amigo tuyo. ¿Cómo le conociste?

Ángel Unzueta: Tras empezar a dibujar para Fórum en el Portafolio Mutante, viajé al Salón del Cómic de ese año (1996 si no recuerdo mal) y tuve la suerte de conocer a toda la gente que trabajaba o había trabajado para Fórum. En ese Saló conocí a Jesús Merino, con quien hice rápidamente muy buenas migas. Él también estaba comenzando y tuvimos una rápida sintonía.

Sergi Gras me presentó a Carlos Pacheco y Salvador Larroca, quienes trabajaban ya para el mercado americano y acudían todo trajeados y con aspecto superprofesional. Sergi les mostró mi portafolio y ellos le echaron educada y rápidamente un vistazo y me hicieron comentarios agradables.

Al año siguiente volví a asistir al Salón del Cómic y recuerdo que estábamos en la cafetería Jesús MerinoPedro Angosto y algunos más y estábamos hablando de Carlos Pacheco, a quien todos admirábamos. En un momento dado, se me ocurrió acercarme a Carlos, que estaba firmando ejemplares y le invité a que fuera a tomar algo con nosotros. Sorprendentemente, se acordaba de mi y me respondió: sí hombre, Ángel, y dejando la sesión de firmas se levantó y se vino conmigo a la zona profesional, se sentó con nosotros a tomar algo y a hablar sobre cómics. Ésa fue mi primera charla real con un profesional del medio. Yo me comporté como un auténtico fan y le hice hacerme un dibujo (de la hermana de Bishop) que aún guardo como oro en paño. La conversación fue enormemente enriquecedora para mí, ya que, por ejemplo, de ella saqué en claro que debía aprender inglés si queria saltar el charco.

A partir de ahí Carlos me admitió en su circulo de amistades a distancia porque creo que sintonizábamos en muchas apreciaciones… o quizá yo era mu pe­sao… habría que preguntárselo a él (risas). Hoy le considero un buen amigo con todo lo que ello implica.

Dolmen: Sigamos un poco con tu carrera en el mercado americano. Tras el especial Tangent de Wonder Wo­man y tu breve paso por Marvel, vuelves a DC, donde te encargan un número de Young Justice, serie de nuevo escrita por Peter David…

Ángel Unzueta: Era un periodo duro, ya que nunca sabías cuándo te iban a pedir un nuevo número. Cada encargo se transformaba en una oportunidad en la que no podías fallar. En el caso concreto de Young Justice, era un tebeo de estilo amerimanga, en la línea de lo que hacía Humberto Ramos y que tan de moda estaba. No era mi estilo natural y me resultaba difícil adaptarme a ese tipo de dibujo casi humorístico. La historia no estaba mal pero no me sentía cómodo con ese estilo aunque tampoco me podía permitir el lujo de rechazarlo.

Dolmen: Realizas un número de Young Justice y unas páginas para el especial One Million y de ahí pasas a dibujar un número de Impulse. Parece que desde DC te veían con dotes para dibujar jovencitos cabezones…

Ángel Unzueta: Hice un número a medias con Walter Simonson. 15 páginas del tebeo que creo que quedaron bastante bien. El guión era de Todd DeZago, quien luego crearía Tellos junto a Wieringo. Un guión divertido y que recuerdo con cariño pese a que ese estilo de dibujo no me iba. El editor (L.A.Williams) estaba tan contento con mi trabajo que me ofreció un guión de los de inventario, que en principio no estaba destinado a publicarse en una fecha concreta para que siguiese ocupado y así mantenerme en el título….aunque al final no lo hice porque salió lo de Kid Flash e Impulso.

Dolmen: Ese número es importante porque te abre las puertas a otro título….

Ángel Unzueta: Así es. Joey Cavallieri vio el número de Kid Flash y decidió que mi forma de dibujar gente corriendo era lo suficientemente buena como para ofrecerme un arco argumental de seis números de Flash. Curiosamente Joey no había visto los dos números de la Legión que hice por aquella época. DC es tan grande que muchas veces ni sus editores controlan todo lo que se publica en la compañía.

Dolmen: Has comentado que tras el especial de Kid Flash dibujas los dos últimos números de La Legión de Superhéroes, un cambio de registro importante dentro de tu carrera…

Ángel Unzueta: Un cambio muy importante y positivo. Los guiones eran de Dan Abnett y Andy Lanning, dos británicos que parecen haberse especializado en tema espacial, ya que en Marvel están haciendo todo lo de Aniquilación y La Guerra de los Reyes. Los números de la Legión los recuerdo muy gratamente ya que era una historia seria con cierto dramatismo, mucha acción, mucha tecnología y muchos personajes. Otros dibujantes hubieran dicho que era trabajo adicional pero para mí era una oportunidad de demostrar mi potencialidad como artista.

Dolmen: Y por fin llega Flash, una saga de seis números junto a un joven e inexperto Geoff Johns que ya daba muestras de su talento.

Ángel Unzueta: Comencé la historia con gran ilusión. Era una serie importante, de dibujo realista y con grandes posibilidades. Al principio la historia me pareció excelente aunque el final me pareció algo extraño. Geoff escribía (y supongo que sigue haciéndolo) de una forma muy clara, transmitiendo toda la información que el artista necesita pero dejándole libertad para componer las páginas. Yo experimenté mucho con la cámara, con los ángulos y en sus guiones me fue incluyendo notas para potenciar esos detalles . Me anotaba: aquí podrías hacer uno de esos planos locos tuyos, en referencia a los enfoques desde ángulos imposibles que contri­buían a transmitir la sensación de irrealidad en la que se desarrollaba la historia.

A la larga, me di cuenta de que esas distorsiones podían perjudicarme en el sentido de que los personajes no aparecían dibujados de un modo estándar pero me importaba más contribuir a la historia que lucirme como dibujante.

Dolmen: Hay un momento en el que se acaban esos seis números y tú ya sabías que tu sucesor estaba ya contratado, Scott Kollins.

Ángel Unzueta: No hubo ningún problema con ello porque Kollins ya estaba contratado cuando yo firmé mis seis números y sabía que una vez terminados éstos, no seguiría en el título. Es más, creo que su trabajo fue muy bueno y la colección mejoró con él.

Mi estilo en Flash es deudor de los números de WieringoPachecoLarroca o Jiménez, que eran los únicos que yo conocía. Kollins tiró por otro lado y probablemente fue un acierto.

Dolmen: Tras terminar esos seis números, poca gente sabe que rechazaste ser dibujante regular de una serie…

Ángel Unzueta: Cuando terminé Flash, me ofrecieron ser dibujante regular en Impulso. Yo no lo consideraba un paso atrás en mi carrera ni nada de eso pero no me encontraba con fuerzas para dibujar de nuevo en un estilo amerimanga que no era con el que para nada me sentía cómodo y así se lo hice saber al editor. Fue por eso por lo que rechacé la oferta.

Dolmen: Paralelamente a tu carrera americana habías continuado con tus trabajos de diseño e ilustración, ¿No?

Ángel Unzueta: Siempre mantuve mis otras facetas profesionales activas porque no quería apostar todo a una carta. De hecho co-fundé un proyecto empresarial, lo que hoy en día es un grupo de empresas de comunicación y marketing que en la actualidad da trabajo a una treintena de personas. Se trata de un proyecto consolidado pero que desde el inicio requirió de una dedicación importante por mi parte.

Dolmen: ¿Dijiste adiós al mercado americano para centrarte en tu empresa?

Ángel Unzueta: No. Al menos no fue exactamente así. Tras terminar con Flash y rechazar ser el dibujante regular de Impulse, el mismo editor me ofreció un anual de Flash (el de Nuestros Mundos en Guerra) porque le gustaba mi trabajo y quería seguir contando conmigo… pero el hecho es que ese anual lo dibujé por la noche ya que por las mañanas trabajaba en mi empresa, por las tardes me sacaba un título de Webmaster y sólo me quedaban las noches para trabajar.

Dolmen: Desde finales del 2001 hasta el 2007 no haces ningún trabajo en el mundo del cómic. ¿Por qué?

Ángel Unzueta: Yo estaba centrado en mi proyecto empresarial y acababa de ser padre. No tenía tiempo de andar llamando a ninguna puerta y nadie se puso en contacto conmigo. No sé por qué no llamaron. Supongo que no debía interesarles demasiado mi trabajo. Yo traté de seguir en contacto con el mundillo visitando el Salón del Cómic, saludando a mis amigos en el mundo del cómic hasta que en un momento dado me di cuenta de que la gente se había olvidado de mí.

Dolmen: ¿Que hizo que te plantearas volver a dibujar cómics?

Ángel Unzueta: El hecho es que yo siempre he tenido la espinita clavada, creo que soy mejor artista de lo que la gente cree. Siempre he creído que mis trabajos publicados no eran tan buenos como los lápices que yo había realizado y tenía ganas de demostrar a la gente mi potencial. Consciente de que ya no pintaba nada, me propuse saber si aún había un hueco para mi y llamé a Eddie Berganza.

Sorprendentemente para mí, Eddie me recibió con los brazos abiertos y me ofreció trabajar en Green Lantern Corps ayudando a Patrick Gleason a terminar unos cuantos números de la serie. Para mi fue una manera de entrar suavemente en el mercado de nuevo, ya que realmente no tenía tiempo para mucho más trabajando como trabajaba a jornada completa en mi empresa.

Dolmen: También dibujaste unas páginas de Countdown: The Search of Ray Palmer: Red Rain… y de ahí te llegó el encargo de un número completo Countdown: The Search of Ray Palmer: Wildstorm.

Ángel Unzueta: Ese número lo dibujé en mis vacaciones. Lo tuve que hacer en tres semanas y fue entintado por varios entintadores, que destrozaron en buena manera mi trabajo. Fue un trabajo duro porque había muchos personajes de Wildstorm que había que caracterizar adecuadamente.

Fue frustrante trabajar tan duro durante tres semanas para luego ver un resultado así.

Dolmen: ¿Te planteaste si te interesaba seguir trabajando así, a salto de mata, sin garantías de continuidad de ningún tipo?

Ángel Unzueta: Sin duda. No tenía necesidad económica de hacerlo y no podía (no puedo) desentenderme de mi empresa. Si seguía dibujando para DC, tenía que ser con un mínimo de continuidad para que me interesase. No puedo planificar mi trabajo en mi empresa mes a mes

Dolmen: Tras un periodo de cierta inactividad, te llega al fin un encargo atractivo, la serie de Titanes.

Ángel Unzueta: En un momento determinado coincido en Expocómic con Eddie Berganza y le expreso mi malestar por el escaso feedback que había recibido tras ayudarles en trabajos que cualquier otro no hubiera querido hacer. Eddie me reconoció la gran ayuda que habia sido para ellos durante ese año y me pidio algo de tiempo para acabar con Final Crisis para volver a encajarme. Esas navidades Dan Didio me prometió que buscaria la forma de tenerme trabajando en DC. Obviamente cumplieron con sus promesas, y un tiempo después Eddie me ofreció dibujar un par de números de Titanes. Cuando vieron el primer número me ofrecieron hacer cuatro más hasta la llegada del siguiente equipo creativo.

Dolmen: Realizas los últimos números de Sean McKeever en la serie, en los que parece que el guión no estaba al nivel habitual…

Ángel Unzueta: En realidad creo que fue un argumento en plena salida de la serie de Sean en el que intervino en buena medida el editor de la serie. El propio Sean me confesó que esperaba colaborar en el futuro conmigo en un proyecto plenamente realizado por él.

Dolmen: ¿Cómo ves tu futuro en el mundo del cómic?

Ángel Unzueta: Si mañana viene Marvel y me ofrece un contrato en exclusiva para dibujar X-Men, me plantearía dedicar más horas a dibujar cómics, pero si mañana viene Coca-Cola y me ofrece gestionar su márketing en exclusiva, evidentemente no le voy a decir que no. Todo dependerá de lo que se me ofrezca (risas).

Dolmen: Hablando de Marvel. ¿No has contactado con ellos durante estos últimos años?

Ángel Unzueta: Contacté con Cebulski hace un tiempo y también surgió la posibilidad de que colaborara con Carlos Pacheco en Ultimate Avengers (entintado digital y grises) pero en Marvel decidieron que no era el momento más apropiado para hacer inventos de ese tipo y optaron por un entintado tradicional. Como los resultados de mis contactos con Marvel no han sido muy satisfactorios, no he insistido más. Si que he de agradecer a Carlos su interés por que colaboráramos juntos y su ayuda a la hora de tratar con la gente de Marvel.

Dolmen: Viendo tus lápices y conociendo tu habilidad con el ordenador, ¿Cómo no te has planteado hacer un entintado digital para tus propios cómics?

Ángel Unzueta: Técnicamente no supondría ningún problema, máxime cuando mis lápices son un trabajo muy muy acabado y limpio. Sin embargo supondrían un último esfuerzo en tiempo por página que hoy por hoy no me puedo permitir.

Dolmen: Te han encargado las portadas de tu etapa en los Titanes, algo poco frecuente. Cuéntanos cómo te llegó el encargo y el proceso creativo de cada una.

Ángel Unzueta: Como todas estas cosas… Júpiter alineado con Saturno por unos breves instantes. Estaba dibujando una noche mi página correspondiente y me llega una consulta de si me interesaría dibujar una portada para Titanes. Respondo que sí y la única condición que me ponen es que tendría que estar para el día siguiente. O sea que nada, termino mi página, me bebo una coca cola y dibujo la portada esa misma noche. Les encantó, y una semana después (en la que por alguna razón volvían a tener la misma presión) vuelven a confiarme la misma misión, con el agravante en este caso de que la necesitaban para el día siguiente entintada y coloreada. Ni siquiera había tiempo para un sketch que validar y confiaron en mi diciendome Just GO GO GO. Al día siguiente tenían en el FTP la portada de Cyborg que se ha publicado en el número #14 de Titanes. Automáticamente me contrataron otra tanda para los numeros venideros.

Por lo demás, en el proceso, ingredientes tradicionales. Recibo el brief de la portada por parte del editor y suele ser muy claro, sin mucho margen para la creatividad. A partir de eso elaboro un sketch conceptual más o menos comprensible con el que sintonizar con el editor. Una vez aprobado comienzo a dibujar a lápiz y posteriormente lo escaneo y lo coloreo digitalmente.

Dolmen: Hay algún guionista con el que te gustaría trabajar en el futuro?

Ángel Unzueta: Geoff Johns… sin duda

Dolmen: ¿Y personaje?

Ángel Unzueta: Personajes serios, en tramas serias.

Dolmen: ¿Te has planteado trabajar para otros mercados como el francés (momento para hablar del proyecto de Aqua) o el español, ahora que Planeta produce álbumes ?

Ángel Unzueta: Bueno…sí que me lo he planteado. El proyecto de Aqua (que sigue vivo en mi mente como el primer día) saldrá algún dia a la luz.. Por desgracia, los tempos de las cosas no son siempre los que más nos agradan y habrá que esperar el momento más oportuno. Creo que es una trama perfecta para el mercado francés aunque tengo que reconocer que aún no he movido un dedo para publicarlo. Me encantaría hacerlo finalmente porque en él tengo puestas las esperanzas de que la gente vea mis límites como artista tradigital, en el que poder expresar todo mi conocimiento de ambitos tan cercanos al comic como la ilustración, diseño, animación, 3D, fotografía… cosas con las que trabajo de manera habitual… pero habrá que tener paciencia… ¡No tengo prisa!